Donald Trump acaba de protagonizar uno de los episodios más vergonzosos de su presidencia. En un discurso público, el presidente de Estados Unidos ha llamado «feos» a los venezolanos, diciendo literalmente que son «las personas más feas que he visto nunca». Y lo peor es que no se ha quedado ahí: también los ha descrito como «un desastre» mientras buscaba dónde encontrar a «estas personas».
Esto no es un chiste, amigos. Es racismo descarado en pleno 2025. Trump está usando el mismo lenguaje deshumanizador que siempre ha empleado contra los migrantes, pero esta vez contra todo un país y toda una nacionalidad. Y claro, mientras insulta a los venezolanos, Estados Unidos sigue saqueando el petróleo venezolano como si nada.