Donald Trump acaba de publicar en sus redes oficiales una imagen donde aparecen Barack y Michelle Obama representados como monos. Sí, has leído bien. El presidente de Estados Unidos compartiendo contenido abiertamente racista y supremacista sin pedir perdón, sin dar explicaciones, como si aquí no pasara nada.
Pero esto no es un arrebato de locura. Trump sabe perfectamente lo que hace. Esto forma parte de una estrategia calculada para normalizar el supremacismo blanco en América, para ir moviendo poco a poco la ventana de lo que se considera aceptable. Y mientras tanto, los medios y las instituciones miran hacia otro lado.