Donald Trump ha tenido una auténtica rabieta en redes sociales porque la revista Time le ha sacado «feo» en su portada. Sí, habéis leído bien: el presidente de Estados Unidos, el hombre que controla el arsenal nuclear más grande del mundo, está llorando porque se le ve la papada y el poco pelo que le queda.
Pero esto va mucho más allá de la vanidad de un narcisista. Mientras Trump se queja de su imagen, está publicando mensajes delirantes en los que olvida que ÉL era el presidente durante el asalto al Capitolio del 6 de enero. Y lo peor: está ordenando públicamente a su fiscal general que persiga a sus enemigos políticos.