Donald Trump ha amenazado con sacar a Estados Unidos de la OTAN porque sus aliados se han negado a apoyar su guerra contra Irán. La lógica es la de siempre: primero prende fuego a la casa, después culpa a los vecinos de no traer cubos de agua. Lo que no te cuentan los medios es que para salir de la OTAN Trump necesita dos tercios del Senado, algo que él mismo niega públicamente mientras el propio Marco Rubio, su secretario de Estado, firmó la ley que se lo impide.
Mientras tanto, el director del Centro Nacional de Contraterrorismo de su propio gobierno ha dimitido dejando por escrito que esta guerra no tiene ninguna justificación real, que Irán no representaba ninguna amenaza inminente y que todo esto responde a la presión del lobby israelí en Washington. El petróleo ya supera los 100 dólares, el estrecho de Ormuz está en tensión y los precios de todo están subiendo. Pero Trump dice que ganará en dos o tres días. Llevamos más de dos. Tic tac.