TRUMP SE QUEDA SOLO. REINO UNIDO SE VA CON CHINA.

El Reino Unido ha tomado una decisión histórica que marca un punto de inflexión en las relaciones internacionales. Keir Starmer, el primer ministro británico, ha […]

El Reino Unido ha tomado una decisión histórica que marca un punto de inflexión en las relaciones internacionales. Keir Starmer, el primer ministro británico, ha cruzado una línea que parecía imposible de cruzar y ha viajado hasta Pekín para reunirse con Xi Jinping. Es la primera visita de un líder británico a China en ocho años.

Y mientras Trump sigue con sus delirios de aranceles y su guerra comercial contra medio mundo, el Reino Unido decide apostar por la diplomacia y el pragmatismo económico. Porque la realidad es tozuda: China es la segunda economía mundial y el principal socio comercial de casi todo el planeta. Y los británicos lo saben.

Este movimiento deja a Trump más aislado que nunca. Después de perder influencia en América Latina, de ver cómo Europa se distancia de sus políticas y de fracasar estrepitosamente con los aranceles, ahora ve cómo uno de sus aliados históricos decide ir por su cuenta y tender puentes con Beijing.