Estados Unidos acaba de secuestrar un buque petrolero con 800.000 barriles que iban hacia Venezuela. Y lo peor de todo es que Trump lo ha anunciado desde la Casa Blanca como si fuese un logro, presumiendo de ello como un pirata del siglo XVIII celebrando su botín.
¿De verdad estamos en 2025 o hemos retrocedido 200 años? Porque lo que acabamos de presenciar es piratería en toda regla. Un país que se autodenomina «líder del mundo libre» robando petróleo en aguas internacionales y presumiendo de ello en rueda de prensa.