Trump ha matado a Jamenei. Ha lanzado 500 bombas sobre Irán. Y ahora se pasea por Mar-a-Lago compartiendo tuits como si hubiera ganado una guerra. Pero esto no es una victoria, es el principio de algo que nadie sabe cómo va a terminar.
En este vídeo analizo los tres escenarios posibles tras el ataque, por qué Irán no es Venezuela, y el dato más aterrador de todo: Trump acaba de demostrarle al mundo que la única garantía de soberanía es tener armas nucleares. Lo contrario exactamente de lo que prometió.