VOTANTES DE MILEI SE ARREPIENTEN EN LA CALLE. «NOS MINTIÓ, ESTO ES HORRIBLE»

Una jubilada llora arrepentida frente al Congreso argentino. Votó a Javier Milei creyendo en sus promesas de libertad y acabar con la casta. Ahora ve […]

Una jubilada llora arrepentida frente al Congreso argentino. Votó a Javier Milei creyendo en sus promesas de libertad y acabar con la casta. Ahora ve cómo la policía reprime manifestaciones mientras el Senado aprueba una reforma laboral que devuelve a Argentina al siglo XIX: jornadas de 12 horas diarias, salarios pagados en comida en lugar de dinero, despidos casi sin indemnización, huelgas imposibles y destrucción de los convenios colectivos.

Cuarenta y dos senadores han votado sí a esta barbaridad que borra cincuenta años de conquistas obreras. Mientras tanto, Milei se dedica a cantar rock en el Movistar Arena vestido de rebelde, mientras su país se desangra con un 43% de trabajadores en la informalidad y un 38% de la población bajo la línea de pobreza.

Analizamos medida por medida este asalto contra los trabajadores: el banco de horas que te quita tu vida personal, el salario en especie que desfinancia las jubilaciones, los despidos baratos subsidiados con dinero de las pensiones, las vacaciones fraccionadas según convenga al patrón, las horas extra sin pagar, la fragmentación de los sindicatos y las huelgas convertidas en simulacro.

Esto no es modernización. Es esclavitud disfrazada de libertad. Y esa mujer que llora en la calle es la imagen perfecta de millones que creyeron en un imbécil que los estafó a todos.